sábado, 19 de mayo de 2007

Sensores Detectores De Humo (Gas)

INTRODUCCIÓN
Los primeros sensores electrónicos experimentales aparecieron a finales de los ochenta; de hecho, se lleva más de dos décadas investigando y perfeccionando este tipo de instrumentos, a pesar de los cual los sensores actuales distan mucho de la perfección y versatilidad del sistema olfativo humano. Hoy por hoy es indispensable diseñar una nariz electrónica genérica que pueda sustituir a un operario en todas y cada una de sus actividades en las que actualmente es necesario utilizar el olfato humano.

Desde principios de los noventa existen sensores de gas comerciales que permiten realizar estudios sobre la utilización de esta tecnología en diferentes aplicaciones. Estos equipos son de carácter genérico ya que no han sido diseñados específicamente para una aplicación concreta; sin embargo, debido al estado actual de esta tecnología hay muchas aplicaciones en las que la optimización del instrumento es vital para un funcionamiento eficaz.

Por este motivo existe otra clase de sistemas de sensores que se han diseñado desde un principio para aplicaciones específicas. Esta dedicación exclusiva permite una optimización del equipo que de otra forma no puede realizarse; a este tipo de sistemas se les denomina Application Specific Electronic Noses o ASEN y solo recientemente están apareciendo en el mercado equipos comerciales que siguen esa filosofía.

Los dispositivos que se utilizan como detectores de gas son denominados sensores. El principio de detección de gas más utilizado es el que se basa en sistemas semiconductores. Estos materiales generalmente presentan un cambio significativo en la respuesta eléctrica causado por la adsorción del gas en la superficie de la muestra. Algunos de los materiales que se han estudiado a través de este principio son los basados en películas delgadas de ZnO, SnO2, SnO2 dopado con ThO2, óxidos basados en Cu2O y LaYO3, TiO2 con Al, Ga, Sc, In, Pd, entre otros.

Sin embargo, una de las deficiencias de estos óxidos es la selectividad que presentan como sensores de gas, al ser difícil asignar un tipo de respuesta en una mezcla de gases a un gas en particular, sin distinguir entre un gas que puede estar presente en una cantidad nociva y otro que esté presente en cantidades menores. Otra de las limitaciones es su inestabilidad en diferentes atmósferas químicas y térmicas [2] y es de allí de donde resulta apropiado utilizar algunos óxidos con estructura tipo perovskita, debido a la estabilidad que presentan condicionadas a altas presiones y temperaturas. En este trabajo se reporta la síntesis del material La0,7Sr0,3MnO3 con estructura tipo perovskita y su respuesta eléctrica en presencia de CO a presiones constantes, con el fin de determinar su eficiencia como posible detector de dicho gas.

PRINCIPIO DE FUNCIONAMIENTO
Los detectores gaseosos están básicamente constituidos por un recinto conteniendo un gas, sometido a un campo eléctrico producido por una diferencia de potencial aplicada entre dos electrodos (uno de los cuales cumple, en general, la función de contener ese gas).

Cuando dicho dispositivo se expone a un campo de radiación, la interacción de las partículas ionizantes con el gas que llena el recinto o con el material de sus paredes hace que se generen pares de iones (uno de carga eléctrica positiva y otro de carga eléctrica negativa). Estos iones, en presencia del campo eléctrico, se aceleran en dirección a los electrodos polarizados eléctricamente con signo contrario.

Después de haber recorrido la distancia que los separa de los respectivos electrodos, las cargas eléctricas circulan por el circuito exterior de polarización, configurando la señal eléctrica correspondiente (ver Figura 1).

Si la diferencia de potencial aplicada a los electrodos de un detector gaseoso es nula, también será nula la intensidad de campo eléctrico en el interior del recinto, con lo que los iones producidos por la interacción de las partículas ionizantes se encontrarán sometidos sólo a la atracción mutua debida al distinto signo de sus cargas, recombinándose para volver a constituir átomos o moléculas neutras (ver Figura 2). Cuando la diferencia de potencial deja de ser nula, el campo eléctrico existente atrae a los iones hacia los electrodos correspondientes con una fuerza proporcional a la intensidad de campo eléctrico y a la carga eléctrica de un ion.

Sin embargo, pese a la existencia de la fuerza de atracción producida por el campo eléctrico, algunos iones se recombinan durante su migración hacia los electrodos, en relación inversa con la diferencia de potencial aplicada (al aumentar ésta, aumenta la intensidad de campo eléctrico y, consiguientemente, aumenta la fuerza que actúa sobre los iones, con lo que se les imprime mayor velocidad y disminuye el tiempo de tránsito hacia los electrodos correspondientes, disminuyendo la probabilidad de recombinación).


TIPOS DE SENSORES DETECTORES GAS

Cámaras de Ionización
Cuando un detector gaseoso se polariza de manera tal que todos los iones primarios generados en su interior (excepto los recombinados) son recolectados por sus electrodos, se dice que opera en la zona de cámara de ionización. Esta condición de operación del detector gaseoso se extiende dentro de un cierto rango de valores de tensión de polarización del detector (ver Figura 2).

Contadores proporcionales
Cuando la tensión aplicada a los electrodos de un detector gaseoso es suficiente como para que lleguen a tales electrodos todos los iones producidos por la partícula ionizante (excepto aquella fracción que se recombina), la amplitud del impulso de corriente producido se mantiene constante, aunque varíe dicha tensión. Si la tensión aumenta lo suficiente, a partir de un cierto valor aumenta la amplitud del impulso (aunque el número de iones primarios directamente producidos por las partículas ionizantes a detectar no haya variado).

Ello se debe a que los iones primarios adquieren, en su camino hacia los correspondientes electrodos, energía cinética suficiente como para ionizar por choque a otros átomos neutros, liberándose cargas que pasan a engrosar la corriente inicial. Los nuevos electrones libres son, a su vez, capaces de producir otros iones, formándose así una cascada de cargas que aumenta la amplitud del impulso eléctrico en el circuito exterior.

A los detectores gaseosos polarizados en esa zona de funcionamiento se los denomina contadores proporcionales. En estas condiciones, la amplitud de los impulsos obtenidos guarda proporcionalidad tanto con la energía transferida por la partícula ionizante incidente que interactúa con el detector como con la tensión de polarización de los electrodos. En estos detectores, para igualdad de energía de la partícula ionizante, la amplitud del impulso eléctrico obtenido es mayor que el de las cámaras de ionización, por lo que se los puede emplear en el contaje de eventos.

Contadores Geiger-Müller
Si se continúa aumentando la diferencia de potencial entre electrodos de un detector gaseoso más allá de los valores que corresponden al rango de funcionamiento como contador proporcional, el factor de multiplicación de iones deja de ser lineal con la tensión aplicada. Ello se debe a que al ser la masa de los iones positivos mucho mayor que la de los electrones, estos se desplazan a menor velocidad que aquellos, llegando a constituir una “carga espacial” que altera la forma del campo eléctrico dentro del detector y, por ende, la linealidad. Si se aumenta aún más la diferencia de potencial, el efecto de la carga espacial resulta dominante frente a la diferencia de potencial exterior.

Cuando se llega a esta situación, cesa de aumentar la multiplicación y la amplitud del impulso resulta máxima. Esta región de operación del detector gaseoso recibe el nombre de Geiger - Müller (ver Figura 2).

La principal característica de un contador Geiger-Müller es que la amplitud de la señal eléctrica es independiente de la energía y naturaleza de la partícula, resultando la de mayor amplitud obtenible con la configuración del detector gaseoso utilizado.

Si se continúa aumentando la diferencia de potencial entre electrodos, se produce una descarga en el gas por efecto de la alta intensidad del campo eléctrico. Esta zona no es de interés desde el punto de vista de la detección de la radiación; además, en general, provoca la destrucción del detector.

Detección de neutrones
Debido a la baja probabilidad de interacción de los neutrones con un detector gaseoso (ya que carecen de carga eléctrica y no interactúan con los campos eléctricos de los átomos), se los detecta indirectamente recurriendo a reacciones nucleares de los neutrones térmicos que generen partículas cargadas de cierta energía (tales como protones o partículas alfa), que poseen alta capacidad de ionización y alta probabilidad de interactuar con el gas del detector. Para neutrones rápidos es necesario moderarlos por colisiones elásticas en un medio hidrogenado, previo a su llegada al detector. Para ello se lo rodea de un cierto espesor de material hidrogenado (por ejemplo polietileno) con un espesor que guarde proporcionalidad con la energía de los neutrones que se desea termalizar.

Detectores de trifluoruro de boro
Una reacción muy frecuentemente empleada para generar partículas alfa de alta energía a partir de neutrones térmicos es la reacción (n;α) de interacción entre el 10B y neutrones térmicos, ya que la sección eficaz que presenta el 10B a estos neutrones es relativamente alta (3840 barns).
Disponiendo de detectores gaseosos (p.e., contadores proporcionales en los que el gas de contaje es trifluoruro de boro), se logra que resulten sensibles a neutrones térmicos en base a la siguiente reacción:

105B + 10n → 7Li + 42α

Dado que las partículas alfa se generan en el interior del volumen gaseoso, se las detecta fácilmente. Este tipo de detectores resulta también sensible a radiación fotónica. Cuando se desea monitorear neutrones en campos mixtos (neutrón-gamma), los impulsos eléctricos producidos por las partículas alfa son significativamente más grandes que las debidas a los fotones, por lo que se pueden discriminar los impulsos por amplitud, y por ende, se puede discriminar el contaje gamma del correspondiente a neutrones.

Detectores con ventana recubierta con boro-10
Una alternativa del uso de trifluoruro de boro (F3 B) como gas de llenado de un contador proporcional en la detección de neutrones, consiste en el recubrimiento superficial de la ventana de entrada con 10B en estado sólido. Esta configuración posee la ventaja de permitir el empleo de gases de llenado más eficientes (mayor número de iones generados por cada partícula ionizante) que el trifluoruro de boro. Debido a que el alcance de las partículas alfa provenientes de la reacción (n;α) con el 10B es del orden de 1 mg/cm2, la eficiencia de estos contadores aumenta con el espesor del revestimiento hasta que este alcanza ese valor; si se lo hace mayor, las partículas alfa comienzan a ser detenidos por el recubrimiento sin llegar a interactuar con el gas de llenado (autoabsorción).

Como en el caso de los contadores que emplean F3 B como gas de contaje, este tipo de contadores resulta también sensible a radiación fotónica, pero ambos tipos de partículas se pueden discriminar empleando un sistema electrónico asociado con características similares al del caso anterior.

Contadores de fisión
Otra reacción frecuentemente utilizada, cuando se desea realizar contaje de neutrones mediante detectores del tipo gaseoso, es la reacción de fisión del uranio-233 o del plutonio-239 con neutrones térmicos, ya que su sección eficaz de fisión para neutrones de baja energía es relativamente alta. Debido a la alta energía de los productos de fisión (200 MeV), pueden obtenerse impulsos eléctricos (debidos a neutrones) de amplitud significativamente mayor que la debida a fotones o a las partículas alfa que dichos materiales emiten en su decaimiento.

En este caso se suele revestir la ventana de entrada con una fina capa de material fisionable. De esta manera, los neutrones que interactúen con ella darán lugar a fisiones que generarán productos de fisión, que ionizarán el gas de llenado del detector.

Contadores de helio ( 3He)
El gas 3He es también ampliamente usado en detectores gaseosos para monitorear neutrones en base a la siguiente reacción:

32He + 10n → 31H + 11p

La sección eficaz para neutrones térmicos en esta reacción es de 5330 barns (significativamente mayor que la correspondiente al mismo tipo de neutrones con B10 ).

El helio no posibilita la fabricación de materiales sólidos para revestir las paredes del contador, por lo que se lo emplea como gas de llenado.

Detectores termoluminiscentes (son detectores pasivos e integradores)

Descripción del fenómeno: La luminiscencia es el proceso de emisión de radiación óptica de un material por causas no térmicas La fluorescencia y la fosforescencia. Su distinción se realiza en general en función de su cinética de decremento, rápida para la fluorescencia con ocurrencia de la emisión en tiempos del orden de τ<10>10 ns. La excitación luminiscente involucra la transferencia de energía a los electrones y su desplazamiento aun nivel más alto de energía. La transición de electrones directamente de un estado metaestable (Trampa) al estado fundamental está prohibido.

La fosforescencia es fuertemente dependiente de la temperatura, el sistema vuelve al equilibrio con una entrega adicional de energía. La termoluminiscencia se puede interpretar como una fosforescencia acelerada por el aumento de la temperatura.

Modelo simplificado
La figura 3 muestra la situación y como la radiación ionizante excita un electrón fuera de la banda de valencia a la banda de conducción dejando una vacancia en la banda de valencia llamado agujero ó huecos. Los electrones y agujeros son libres para moverse independientemente a través de sus respectivas bandas y son llamados portadores de carga.


Todos los cristales reales presentan defectos en su red cristalina, ellos juegan un papel preponderante en el proceso termoluminiscente. Sucintamente se pueden enumerar dos categorías de defectos en la red.

• Defectos intrínsecos (vacancias, ubicaciones intersticiales, etc.): la temperatura de la red determina el número de defectos.
• Defectos extrínsecos o de sustitución de iones por impurezas: la sustitución afecta la concentración de vacancias.

Curva de termoluminiscencia glow
En la figura 4 se muestra la señal luminosa en función de la temperatura del cristal, obtenida en un lector de TLD. A baja temperatura esta señal es casi nula. Los portadores de carga no tiene suficiente energía cinética para escapar del pozo de potencial de los centros trampa. A medida que se incrementa la temperatura, la probabilidad de liberación también aumenta y una fracción de los portadores de carga llega a los centros de recombinación. La intensidad luminosa llega a un máximo y luego disminuye debido al decremento en la población de cargas atrapadas. Esta típica curva de liberación de luminosidad se denomina curva glow y la integral bajo la misma es proporcional a la información almacenada; o sea, a la cantidad de radiación que ha incidido sobre el cristal.


El detector termoluminiscente como dosímetro
Los dosímetros más utilizados son LiF, CaF2 :Mn y Dy; CaSO4 (Dy);y Li2B4O7 entre otros. Se describirán brevemente las propiedades del LiF:Mg,Ti puesto que es el dosímetro más difundido. Existen varios dosímetros termoluminiscentes de LiF sólo varían sus concentraciones isotópicas, vg-TLD-700 99.993% de 7 Li o el caso de LTD-600 con 95.62% de 6 Li. El TLD-600 y el TLD-700 presentan similar respuesta frente a radiación X y gamma así como una marcada diferencia para neutrones, este par es una buena herramienta para la evaluación en campos mixtos. Es aproximadamente tejido equivalente para radiación X y γ Es resistente al ataque químico y levemente soluble en agua.. Fading (pérdida de la información) del orden de 5% al año.

Ventajas de los dosímetros termoluminiscentes
• Son de pequeñas dimensiones.
• Son utilizables en un amplio rango de dosis (10 オGy -100 kGy).
• Tejido equivalente.
• La eficiencia termoluminiscente es independiente de la tasa de dosis.
• La eficiencia termoluminiscente es independiente de la temperatura.
• Se pueden obtener precisiones mejores al 3% (eventualmente 1 ó 2% en sistemas optimizados) para dosis en el rango de 0.1 mGy a 10 Gy.
• Son insensibles a la mayoría de los agentes ambientales (humedad, luz, la mayoría de los vapores de laboratorio, etc.).
• La señal termoluminiscente es relativamente simple de evaluar y lleva a la automatización del método.
• Pueden discriminar campos mixtos tales como beta-gamma (β -γ) o neutróngamma.
• Son dosímetros portátiles. Son ideales para el monitoraje de extremidades.
• Su lectura es rápida (<>Desventajas de los dosímetros termoluminiscentes.
• Necesita su calibración en un campo de referencia patrón.
• Efectos de superficie.
• Inhomogeneidad del batch. Los defectos son dependientes de las impurezas en un nivel de partes por millón.
• Los dosímetros irradiados no mantienen permanentemente toda la información (FADING).
• ”Memoria“ de la radiación e historia térmica: (varios tratamientos térmicos).
• El método de obtención de la información es destructivo.

CONSTRUCCIÓN DE LOS SENSORES PARA LA DETECCIÓN DE GASES

A alta temperatura, la conductividad volumétrica o superficial de algunos óxidos semiconductores varía en función de la concentración de oxigeno del ambiente en el que están. Ello es debido a la presencia de efectos en la estructura cristalina, con un déficit de átomos de oxigeno. Al aumentar la temperatura, el O2 absorbido y sus electrones neutralizan el exceso de metal, y reducen la conductividad. La relación entre conductividad volumétrica σ y la presión parcial del oxigeno po2, a temperaturas superiores a 700°C es:

Donde A es una constante, EA es la energía de activación para la conducción, y N es una constante que depende del tipo de efecto predominante en el material y que determina el equilibrio entre éste y el O2. Para el TiO2, N vale entre -4 y -6. En los óxidos semiconductores basados en la variación de la conductividad superficial hay una formación y perdida de iones oxigeno en la superficie del material. Trabajan a temperaturas menores (400-600°C), y su respuesta a un cambio de concentración es más rápida en los sensores volumétricos, pues no hace falta que el oxigeno difunda en el seno del sensor. La relación entre logR y log po2, es muy lineal en el margen de 1Pa a 100KPa, y R cambia desde unos 10Ω hasta más de 100kΩ.

La detección de otros gases, a baja temperatura y en atmósferas donde no halla O2, es posible siempre y cuando dichos gases reaccionen con el O2. Si el sensor ha estado previamente expuesto al aire, se ha absorbido O2 y sus electrones adicionales han inducido una zona superficial desierta de carga, con un aumento de la resistividad. Si luego se expone el sensor a una atmósfera con gases reductores que reaccionen con el O2 absorbido, la resistividad decrece. La selectividad para gases específicos se consigue añadiendo catalizadores que favorezcan su reacción con el O2.

El sensor de óxido de estaño, consiste en una pasta de SnO2 dispuesta alrededor de un filamento de platino, y con CaO añadido. Para tener el sensor a la temperatura de trabajo de 400°C, se hace circular una corriente eléctrica por el hilo de platino. La resistencia del sensor es de unos 10Ω y, si se conecta a un puente de Wheatstone, la tensión de salida depende de la concentración de X de la sustancia y de la naturaleza de ésta, de tal forma: ΛV = V(g)-V(a)=K1Xexp(n). Donde V(g) es la salida en presencia de una mezcla sustancia de aire, V(a) es la salida de precisión de aire puro, K1 y n depende de cada sustancia especifica. Por otra parte, para la relación entre la intensidad molecular Y, y la concentración de una sustancia, hay dos modelos distintos, el de Weber-Fechner Y=K2logX+b y el de Weber Y=K3Xexp(m). Donde K2, K3, m, b son constantes que dependen de la sustancia. Con estas ecuaciones se puede determinar la relación entre la tensión de salida y la intensidad molecular de cada sustancia, que es no lineal.

SISTEMA DE ACONDICIONAMIENTO

Medidas de Resistencias: Método de Deflexión Doble, Divisor de Tensión y Puente de Wheatstone

- Método del Divisor de Tensión: Al tener una resistencia conocida, solo una lectura es necesaria. 1) Puede ser utilizado para linealización de termistores. 2) Requiere de gran resolución en la medida de voltajes para los casos de variaciones porcentuales de resistencias pequeñas.

- Puente de Wheatstone: Al utilizar dos divisores de tensión, se mide la diferencia entre las salidas de ambos para obtener una señal debida al cambio en la variable medida. Permite aumentar la sensibilidad y cancelar interferencias. La salida del puente se puede medir por comparación, ajustando una resistencia conocida hasta que la tensión en ambos divisores sea igual, o por deflexión, cuando al variar la resistencia se mide la tensión o corriente resultante del desequilibrio

Puente de Wheatstone por deflexión – Linealización Analógica

- Linealización analógica de un puente resistivo con cinco terminales accesibles. Considerando ideal el amplificador operacional (OA), la salida es:

- Linealización analógica de un puente resistivo empleando dos amplificadores operacionales a) Detectando la corriente de salida b) Detectando la tensión de salida con:

- La tensión y corriente de desequilibrio y derivas deben ser muy pequeñas para limitar el error en la lectura

Puente de Wheatstone por deflexión – Calibración

- El siguiente circuito, solo en necesario medir Ro, del sensor R3 y conocer bien la resistencia de calibración Rc para obtener la sensibilidad del puente, teniendo la medida de Vs:

- El procedimiento consiste en ajustar el puente hasta obtener Vs=0 con X=0 y el interruptor abierto, Luego al cerrar el interruptor, manteniendo nula la variable medida, la deflexión de salida es debida a un cambio de X en R3, donde:

- Si hay más de un brazo activo, el procedimiento se repite colocando otras resistencias de calibración y conectando solo una de ellas cada vez.

Puente de Wheatstone por deflexión – Condiciones

- La alimentación debe permanecer estable con el tiempo, temperatura y otros factores ambientales.
- Un cambio relativo en la alimentación se traduce en el mismo cambio relativo en la salida del puente .

- Algunas soluciones para compensar efectos de temperatura son: 1) Corrección por programa de la caída de tensión en una resistencia colocada en serie con la alimentación y utilizada como sensor de temperatura. 2) Colocación en serie con la alimentación de un elemento con un coeficiente de temperatura que compense al que tenga el elemento sensor.
- Otro factor a considerar es la máxima corriente que pueda dar la fuente de alimentación. Si se requiere una tensión o corriente mayor, debe amplificarse la salida, conservando la estabilidad.
- Es necesario compensar la caída de tensión en los cables de alimentación cuando es remoto.
- Si la alimentación es continua, es necesario considerar los efectos termoeléctricos que puedan aparecer en las uniones de metales distintos. También es de analizar, las derivas propias de los amplificadores.
- Si la alimentación es alterna se debe considerar los desequilibrios en el puente debido a capacidades parásitas.

Puente de Wheatstone por deflexión – Amplificación

Alternativas para amplificación de un puente de continua para sensores.

a) Alimentación a masa y amplificador diferencial.

b) Alimentación flotante y amplificador unipolar.

c) Alimentación a masa y condensador flotante.

d) Amplificador unipolar con alimentación flotante independiente.


APLICACIONES EN LA INDUSTRIA


Las aplicaciones de los sensores de gases son principalmente para detectar un nivel determinado de concentración de gas. Como ejemplo supongamos que se desea activar una alarma cuando la concentración de gas sea de 1500 ppm a 20ºC y 65% HR. Por ejemplo, si la temperatura varía entre - 10ºC y 40ºC el punto de alarma se desplazará entre 600 ppm y 3400 ppm.

Los sensores detectores de gas, generalmente son muy empleados en los sistemas para la detección de fuego y gas, monitoreo de concentraciones de gas natural y humo (en el hogar), además del análisis de áreas operacionales como por ejemplo la industria petrolera; para determinar la concentración de gases tóxicos en las zonas de clústeres o macollas para la extracción de petróleo que puedan causar riesgo a la salud humana. Otra aplicación que se presenta de estos sensores es en los hornos industriales para el sistema de detección de gases internos y sistema de pulga de la parte interna del horno. En síntesis, este tipo de sensores tiene gran aplicación en la industria a nivel mundial ya que aportan un relevante apoyo para resguardar las instalaciones industriales y la vida de las personas que laboran en las mismas.

Entre los aspecto que justifican su extensa utilización, hay que señalar el bajo costo de los óxidos metálicos y las técnicas para procesarlos, su alta sensibilidad, pequeño tamaño, alta fiabilidad y robustez.

Gran parte del esfuerzo en estos sensores detectores es debido al interés de monitorizar el O2 en los gases de escape de los motores de combustión interna. Dado a que la presión parcial de O2 (y otros gases) en el tubo de escape depende de la relación aire/combustible. Hay también otros detectores para, H2, CH4, C4H10, CO y gases alcoholes. Se aplican a procesos de fermentación, al control del funcionamiento de la ventilación (aire acondicionado) y detección de alcohol en gases espirados.

PROBLEMA PRACTICO INDUSTRIAL

Uno de los inconvenientes para este tipo de sensores presentes en la industria; es que no se pueden emplear para medidas de gases en disoluciones acuosas porque el agua y las sales difunden en el semiconductor y afectan también a su conductividad. Son además muy sensibles a la temperatura. Para concentraciones muy altas de O2, la resistividad comienza a disminuir, de modo que el margen de medida hay que limitarlo a concentraciones inferiores a las que producen el valor máximo de la resistencia del sensor.


Los sensores tienen las limitaciones comunes a todos los detectores de gas similares y el usuario debe tener presentes las indicaciones que se describen a continuación.

El detector de gases inflamables emplea un sensor de gas inflamable catalítico que mide la inflamabilidad de los gases. Por este motivo, las lecturas que se muestran en la pantalla no serán fiables en concentraciones que superen el 120% del LEL. Para que los sensores catalíticos funcionen necesitan oxígeno. Se utiliza un “ahorrador pellistor” para desconectar el sensor pellistor en caso de superar los límites e impedir así que se queme. El sensor se bloquea durante 200 segundos, pasados los cuales debe pulsarse el botón para volver a conectar el sensor pellistor. Si el sensor vuelve a conectarse cuando el instrumento está expuesto a un nivel de gas superior a los límites, el sensor corre riesgo de sufrir daños. Para volver a conectar el detector debe encontrarse en una zona de ambiente limpio.

La falta de oxígeno puede reducir la lectura de los gases inflamables, y si los niveles de oxígeno están por debajo de los niveles de respiración segura, se debe asumir que la lectura de los gases inflamables será baja. Los sensores de gases electroquímicos, tóxicos u oxígeno contienen compuestos químicos. Los niveles de humedad extrema también pueden causar problemas. Los sensores están diseñados para una humedad relativa media (ambiente) del 15 al 90%. No obstante, se pueden usar sin problemas tanto en los desiertos como en los trópicos y en la tundra.


No debe permitir que el agua llegue a los sensores, ya que impediría la difusión del gas. La exposición continua a altos niveles de gases tóxicos puede acortar la vida del sensor. Si el gas es corrosivo (p. ej. el sulfuro de hidrógeno), a la larga puede ocasionar daños en los componentes metálicos.